En consonancia con su política de cuidado del medio ambiente, HARDY SAECA se dedica también al diseño y construcción de plantas de tratamiento de efluentes (aguas servidas).
Está comprobado que resulta más económico tratar las aguas servidas allí donde se generan, sin tener que bombearlas y conducirlas a través de largos trayectos.
Como representante oficial en nuestro país de la empresa alemana Janisch & Schulz -que ha planeado y construído más de 300 instalaciones para el tratamiento de efluentes en Europa- HARDY SAECA cuenta con la capacidad técnica para el diseño y construcción de plantas para tratar aguas servidas en el país.
Un ejemplo de ello es la planta depuradora de agua, primera en su tipo en Paraguay, construída en el año 2004 para un frigorífico de la ciudad de Limpio.
Este tipo de plantas son diseñadas según las necesidades de cada cliente, teniendo en cuenta el lugar, el agua a tratar y haciendo una adecuación para cada caso específico. Estas instalaciones realizan un tratamiento natural de los efluentes, sin utilizar energía externa.
Muchas de las plantas de este tipo que se han construído en Europa funcionan desde hace más de 40 años.
Ventajas de las plantas de tratamiento
-Técnica sencilla
-Menor costo de inversión
-Gastos energéticos nulos o muy pocos
-Vida útil de más de 40 años
Campos de aplicación
Aguas industriales:
-Mataderos
-Lecherías
-Curtiembres
-Basurales
Aguas servidas:
-Municipios
-Centros de salud
-Lugares de campamento
-Instalaciones hoteleras
-Clubes deportivos
-Escuelas, casas, etc.
Funcionamiento
Las aguas residuales son pre-tratadas en fosas sépticas especialmente dimensionadas. De allí, por gravedad o bombeo, el líquido es llevado a la planta de tratamiento, que es un lecho filtrante conformado por arena y determinados suelos.
Hay varios sistemas de filtración: horizontal, vertical o mixto. Con la ayuda de plantas palustres seleccionadas, la planta mantiene el suelo poroso y oxigenado.
El líquido que entra en el lecho no tiene contacto con la superficie, evitando de este modo insectos y malos olores.
Las plantas de tratamiento no requieren especialistas para su mantenimiento. Una sola persona es adiestrada para supervisar el correcto funcionamiento y hacer la limpieza.
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